Jaz Garza - Sonrie Miami

Jaz Garza

La directora que conecta el arte con los temas sociales

En el teatro, donde la luz se entremezcla con las sombras, se encuentra Jaz Garza, una mujer de mirada decidida y cabello rojo que simboliza la rebeldía con la que algunas veces han tenido que enfrentar la vida. Cada paso que da sobre las tablas del escenario es una impresión imborrable, un “aquí estoy”, una demostración de su fuerza inquebrantable apenas se abre el telón. 

Es la fundadora y directora de Oniria Teatro, un proyecto que nació hace siete años con la intención no solo de hacer arte, sino también de conectar a la sociedad con temas sociales, sensibles y en muchos casos, desatendidos. Jaz, quien se define como feminista, decidió contar las historias de aquellos que han sido silenciados, de quienes han sanado o están en vía de lograrlo y usa la dramaturgia y la comedia para hacer eco en su país, logrando poner en escena obras como los monólogos Ellas, Ellos y Elles, que presentan un estilo único en México con historias reales, contadas por sus protagonistas. 

Curiosamente, el teatro no fue su primera carrera, aunque desde pequeña soñó con estudiar artes escénicas, primero debió cumplir con la petición de sus padres para escoger otra profesión. Entonces, se decidió por las leyes y se tituló como abogada por la Universidad Autónoma de Nuevo León. 

Jaz Garza - Foto Alfonso Boeta

“No se puede llegar a la felicidad plena, pero todos los días podemos ser felices, aunque sea un minuto y con este logro valió la pena vivir ese día”.

“Estudié derecho porque se conectaba con mi propósito de ayudar a las personas, quería trabajar pro-bono para quienes estuvieran injustamente en la cárcel y no tuvieran cómo contratar a un abogado. Luego me embaracé y comencé a trabajar en otras áreas que no tenían que ver con derecho, pero de manera alternativa me permitían continuar con mi propósito de conexión con el tejido social, entonces decidí estudiar coaching en el Instituto Dehac International Coaches”, explica.  

Su personalidad inquieta la llevó a buscar más, y además de ser actriz, directora, abogada y coach, Jaz creó una empresa llamada T-Shop, en la que utiliza su habilidad para el diseño de todo tipo de productos publicitarios.  

“Fundé un negocio porque quise independizarme económicamente mediante un proyecto creativo, estudié coaching porque me enamoré de lo que este emprendimiento aportó a mi vida y a través de él puedo ser una herramienta para contribuir a sanar a quienes asesoro y hago teatro porque me conecto con el público desde mi arte con una perspectiva social”. 

Creando lazos

Más allá de hacer énfasis en lo que es y lo que hace, a Jaz le gusta ser una mujer que le permita actuar como vínculo entre las personas. Le apasiona conectar con gente que puede utilizar su talento para ascender y sumar. Es soñadora y empática. Pero su camino ha sido cuesta arriba, nos cuenta que, aunque aparentemente la mujer en México está hoy empoderada y goza de libertades y derechos, sigue siendo objeto de abusos y atropellos. 

Se nos continúan cerrando muchas puertas por el hecho de ser mujer. He batallado desde lo cultural, he tenido que sobrellevar muchas dificultades laborales y sufrir acoso en carne propia. También se me cerraron muchas puertas en mi labor artística solamente por ser la directora de mi empresa y cuando saben que el negocio lo dirige una mujer. México sigue siendo un país machista, hay menos oportunidades de empleo para nosotras y la desigualdad de salarios es notoria”, nos señala. 

Por esto se ha enfocado en prepararse también para la defensa de los derechos, promover nuevas relaciones con los hombres basadas en el respeto, impulsar la igualdad de género y lograr que tanto hombres como mujeres tengan acceso a los espacios de trabajo y esparcimiento sin discriminación alguna. 

Así pues, Jaz tiene un mensaje claro para las personas que como ella tienen un sueño y se han visto desesperadas por no haberlo logrado aún. “Les digo que el camino va a ser difícil, va a ser fatigoso pues no conoces la puerta que se te va a abrir. No sabes con qué persona maravillosa te vas a encontrar. No tienes que lograr tu propósito sola, empieza a crear lazos para que te ayuden a dominar las áreas que no dominas, júntate con gente que te sume. A pesar del cansancio, siempre tus esfuerzos van a valer la pena”. 

Jaz nos envía este mensaje porque ella es testigo de cómo logro establecer esos lazos y unirse a esas personas que en el camino la han acompañado, entre ellas su maestro de teatro, el reconocido director Raúl Támez, quien cuando ella iniciaba su debut en la obra No se dice adiós, sino hasta luego, le dio un mensaje que después se convirtió en promesa: “Serás directora de teatro y vas a ser la primera actriz”. Por tanto, cuando continuar representa un reto titánico, cuando pareciera que lo único que queda es bajar la guardia y desistir, se acuerda de alguien que una vez creyó en ella y se levanta para continuar. 

Jaz, la joven que una vez soñó con hacer teatro, lo logró, ella inspira no solo a su elenco, sino al público cuyos aplausos resuenan en su corazón cada vez que se cierra el telón, reafirmando que está en el lugar correcto, aportando a lo social a través del arte y al arte a través de lo social. 

Instagram: @jazzgarza /

https://www.instagram.com/jazzgarza/ 

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